La idea de ambiente ha cambiado a lo largo de la historia. Ya hace tiempo se lo dejó de entender como “todo lo que nos rodea”, de ahí la confusión con “medio”, para comprenderlo de manera más dinámica, compleja e integral. Hoy podemos definir al ambiente como la relación entre la naturaleza, la sociedad y las culturas. Estas interacciones entre lo natural y lo sociocultural se expresan en un territorio y momento histórico dado, y no se encuentran ajenas a las dinámicas y relaciones de poder del sistema socioeconómico en el que se desarrollan. Por eso, no es posible reducir la idea de ambiente a la naturaleza ni a la ecología, ni al lugar que “nos” rodea. Es importante comprender que somos parte del ambiente y estamos en permanente interacción e interdependencia. Dependemos de la naturaleza para el desarrollo de la vida. Entonces, teniendo en cuenta esta definición, decimos que el ambiente es un concepto complejo y dinámico que se configura a través de distintas dimensiones: social, cultural, política, económica, científico-tecnológica, educativa, ética y ecológica, entre tantas otras interacciones. Es precisamente esta idea de ambiente la que mejor se relaciona con una educación ambiental integral.
Extraído de Canciani, María Laura (et al) (2021). Ambiente, escuela y participación juvenil. Apuntes para un debate necesario. Página 11- Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Ministerio de Educación de la Nación.
Cada 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para promover la conciencia ambiental y fomentar acciones que contribuyan al cuidado de nuestro planeta.
Esta conmemoración nació en 1972, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, realizada en Estocolmo (Suecia), el primer gran encuentro internacional dedicado a debatir los problemas ambientales a escala global. Como resultado de esta conferencia, la Asamblea General de la ONU estableció el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente y creó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Desde entonces, esta jornada se ha convertido en una de las mayores plataformas mundiales de sensibilización ambiental, movilizando cada año a millones de personas, organizaciones, instituciones educativas y gobiernos en más de 150 países.
En 2026, la República de Azerbaiyán será el país anfitrión de la celebración mundial, con un enfoque centrado en la acción climática y la protección de los ecosistemas. El objetivo es promover acciones concretas para enfrentar el cambio climático y construir un futuro más sostenible para las próximas generaciones.