1982 -2025
DESPUÉS DEL HORROR
Lo hemos aprendido
Poema del soldado conscripto Gustavo Caso Rosendi, autor del libro “SOLDADOS”
Nosotros los sobremurientes
sabemos muy bien que tras el silencio
viene otro silencio atronador
Siempre será así
Libro editado por el Ministerio de Educación de la Nación – año 2009
DESPUÉS DEL HORROR
El reclamo que la República Argentina mantiene en torno a la soberanía en las islas Malvinas, las Georgias del Sur, las Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares circundantes se remonta al año 1833, cuando el Reino Unido usurpó aquellos territorios mediante el uso de la fuerza.
El 2 de abril de 1982, durante la última dictadura militar, la Junta Militar ordenó el desembarco de tropas en Malvinas con la idea de forzar una negociación con el Reino Unido. Pero la respuesta británica fue enviar una flota de guerra más grande que la desplegada por este país en la Segunda Guerra Mundial.
Se trató de una guerra corta pero con graves consecuencias, la rendición llegó el 14 de junio, dejando como saldo 74 días de conflicto, más de 1200 heridos y 649 muertos. El hundimiento del ARA General Belgrano, atacado ilegalmente por Gran Bretaña, fue el trágico suceso que más vidas argentinas se llevó. El 2 de mayo, el barco de la Armada Argentina se encontraba fuera de la zona permitida para el combate, sin embargo fue alcanzado por dos torpedos británicos y 323 soldados argentinos murieron. El hecho se catalogó como un crimen de guerra, que aún no tuvo consecuencias para el Reino Unido.
Tengamos en cuenta que el 70% de los soldados que participaron en la guerra de Malvinas eran conscriptos, es decir, estaban realizando el servicio militar obligatorio. Muchos de ellos tenían entre 18 y 20 años y provenían de distintas regiones del país. Combatieron con valentía en condiciones adversas producto de la improvisación de la conducción militar.
En los años de la posguerra, se llevó un proceso de desmalvinización, con silencios durante los años 80 y 90, una muestra de ello fue el abandono a los veteranos negándoles asistencia y contención psicológica. Si bien no hay cifras oficiales, se calcula que se quitaron la vida más de 300 excombatientes.
En los primeros años de la posguerra, la sociedad argentina tuvo serias dificultades para elaborar colectivamente el sentido de la guerra. De ahí la necesidad de escuchar las voces de los héroes de Malvinas que se animan a contar. Las expresiones del sentir popular que son, también, producto de la lucha protagonizada por los veteranos, las veteranas, los soldados, los civiles, los familiares y diversas organizaciones sociales para encontrar palabras, imágenes, poemas, canciones, narraciones a la experiencia de la guerra.
Algunas localidades tenemos la posibilidad de rendirles homenaje y mantenerlos en la memoria del pueblo porque sus nombres están en plazas, escuelas, calles, monumentos o existe el centro de veteranos combatientes, que mantienen la causa malvinense presente.
En el Cementerio de Darwin se encuentran enterrados 237 soldados y falta identificar los restos de 7 soldados, cuya tumba dice: “Soldado sólo conocido por Dios”.
A 43 años del conflicto bélico en Malvinas seguimos construyendo memoria colectiva. Es nuestra historia reciente. Todos somos guardianes de los silencios y de las voces que se animan a contar.